la visita de pedro

Celos, pasión, obsesión y secretos. Almodóvar mantiene su temática pero esta vez en un filme netamente masculino. El desarrollo final es más a lo novelón de lo que yo esperaba, pero no cuento más porque teneís que ir vosotros (¡qué es un dinero bien empleado!) Las secuencias -como nos tiene mal acostumbrados- se pueden exprimir al máximo: fotografía, diálogo, vestuario, banda sonora, fundidos.
Cámara, afectado y con plumón, eclipsa en la pantalla. Fele ha sido mi revelación de la peli y hago notar que sus horitas de gimnasio le han sentado fenomenal. Gael-Zahara, enfundado en Jean-Paul Gaultier me pone hasta a mí!
Como ya he dicho no hay rastro femenino. En Hable con ella ya aumentaba el protagonismo de los papeles masculinos frente a las chicas alechugadas, pero en ésta ni eso. Exceptuamos el cameo de Leonor Watling, a Saritísima y su reencarnación travesti y a las dos buenas señoras, la madre y la tía -¡la última se ha convertido en mi ídola!-.
y yo que quería ser chica Almodóvar...
por gloria
6 comentarios
angel -
ruben -
respeto al que no le guste (tengo que hacerlo porque mi madre tampoco lo traga, jeje) pero defiendo a mi 'egocéntrico preferido' porque su cine es, sin más, genuino...
jesús_ -
laura -
susana -
benjy -